A toda velocidad

Carretera de nocheVeníamos a toda prisa en un auto bastante moderno. Era palpable la tecnología que hacía que el auto se pegara al asfalto en cada curva que tomaba. No recuerdo la marca, solo recuerdo que era gris y deportivo. La carretera estaba vacía y bien alumbrada. Entonces apareció una curva que el auto no tomó bien, era inminente que nos saldríamos y caeríamos al vacío. Me sujeté lo más fuerte que pude y pensé: “Esto es todo, así llega mi final”. No hubieron recuerdos, ni me pasó la vida completa por la mente. Fue solo experimentar un vacío y ver la obscuridad que nos esperaba, antes de encontrar el fondo de aquel abismo.

Antes, hace años, solía soñar, a menudo, con un vuelo. Era un avión grande y yo llegaba a despedir a familia o amigos que se iban. Nunca era yo quien partía, sino eran los otros quienes llevaban consigo la incertidumbre del tocar tierra en un destino nuevo. Yo me quedaba con esa sensación desagradable de ver que para mí no había otra cosa más que lo mismo de siempre.

Los sueños no significan nada. No se les puede traducir, no tienen objeto alguno, ni tienen que ver con algo que nuestro yo interno desee, sin que seamos conscientes de ello. No lo digo por estudios que haya leído (aunque lo he hecho), lo digo por evidencia. No son premoniciones, porque una casualidad —muchas veces forzada— no es prueba alguna de esa “capacidad mágica” de ver el futuro. No importa cuánto alguien quiera creerlo. El mundo, si se anticipara su destino, sería otro muy distinto al que conocemos —No es lo mismo saber el futuro, que anticipar una probabilidad o un golpe favorable del azar—. El cerebro, nuestro verdadero “yo” —ese que nos hace creer que somos la idea que tenemos de nosotros mismos—, descansa de una forma extraña. Juega con recuerdos, ideas e imaginación. Y el ocurrente, en ocasiones, nos pone al mando de un auto deportivo para que lleguemos a salirnos de la carretera, y obligarnos a despedirnos de esta hermosa experiencia de existir. A la fecha, calculo, he de llevar unas doce despedidas, casi todas iguales. La diferencia fue que anoche, por primera vez, yo no llevaba el volante.

Les ofrezco una interpretación de mi sueño:

Seguramente me están diciendo (quien quiera que sea, de acuerdo a la creencia de cada quien) que uno tiene una parte del control de la vida, pero que en ocasiones ese control hay que cederlo. La carretera es la vida, las curvas las vicisitudes que hemos de enfrentar —que algunas libraremos, hasta que llegue una que no—, el piloto —que en esta última ocasión, como curiosidad personal, era mi hermano— las personas que nos rodean y que cambian circunstancias o hacen cosas que nos afectan. El accidente es el súbito final de nuestra existencia. Y, claro está, el que sea un sueño, no es si no el recurso de seres que están más allá de nuestros sentidos y de nuestro entendimiento, para darnos la oportunidad de entender y aprovechar el regalo de la vida, si decidimos creer.

A todo se le puede encontrar un significado. Todo puede tener un sentido más allá del real, si así decidimos creerlo. Cuando alguien cuenta una historia que parezca sorprendente, solo hay que razonar sobre ello tres minutos —con dos alcanza, pero con tres es más seguro, sobre todo si no hay práctica.

La vida es sorprendente por lo que es y no por lo que queremos creer que es. No necesitamos inventar maravillas, aunque no haya mala intención en hacerlo.

Por mi parte, me alegra el haber dejado de soñar con aviones que me dejan. Y espero verme a toda velocidad en un auto deportivo, manejando por carreteras vacías, de noche. Solo deseo que en las siguientes ocasiones sea yo quien lleve el volante. Es distinto ver el vacío cuando se tiene un volante enfrente, a cuando solo es un vidrio.

Saludos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s