Trascender

TRLEra una charla entre amigos, en el garaje de una casa residencial que pertenece a uno de ellos. Los cuatro reíamos y comentábamos anécdotas, cerveza en mano. Como en toda reunión de amigos que se precien de serlo, uno de ellos se dedicaba a estar revisando que ninguno nos quedáramos sin líquido que degustar.

Salió a palestra el tema de la escritura. Un par de los participantes tenemos blog y conversamos de ello y de los libros que he escrito. Ahora no hay razón para destacar lo que se dijo de ellos —y saber si en algún momento existirá una buena razón para hacerlo—, pero recuerdo que se mencionó la palabra trascender, quizá en su contexto más popular, el de trascender más allá de la muerte.

El concepto causó alguna sonrisa, algún intento de pensamiento profundo y, de mi parte, asentir como reconociendo que un libro se escribe para trascender, para estar cuando ya no se está, para afianzarse de una pequeña victoria sobre la muerte, para seguir viviendo cuando se dejó de hacerlo.

Han pasado algunos meses desde aquella reunión pero sigo pensando en esa misma idea y se me ocurrió llevarla a números.

Imagino un libro mío publicado —Ahora mismo se ve complicado pero… quizá—. Calculo que regalaré algunos ejemplares a familiares y amigos —los muy cercanos, porque la literatura y la bondad salen caras—. Habrán amigos y conocidos quienes no lograrán controlar su curiosidad y decidirán comprarlo. Y no faltarán quienes, sin tener idea de quién soy, decidan comprarlo, ya por apoyar al escritor guatemalteco o porque les llame la atención el titulo del libro —con el titulo que escogí, yo lo compraría—. De eso, siendo optimista, me suman alrededor de 150 libros colocados. ¿Mencioné optimismo? En realidad me suman 127, pero siempre viene bien el redondeo.

De esos 150 libros calculo que menos de la mitad serán en realidad leídos, algunos sólo serán hojeados, otros quedarán abandonados luego de leérseles algunas páginas y terminarán de adorno en alguna librera o de bulto dentro de alguna caja en el fondo de un armario —Me niego a imaginarlos destruidos, la sensibilidad me gana, a veces—. No obstante me dejo la libertad de seguir calculando 150.

En éste país rondamos los 15 millones de personas, esto es que un 0.00001% de la población llegará a leerme —la tasa de analfabetismo la dejo fuera, porque el tema no atañe a mi confesión.

Entonces decidí ir un poco más lejos y pensar en el ideal ese de la apertura de la región centroamericana y del apoyo que se pregona que nos tenemos —por lo menos eso dicen algunos y pareciera ser un apoyo exclusivo en el fútbol—. Estamos ahí de los 44 millones de personas, lo que significa que un 0.000003378% de centroamericanos tendrán una idea de lo que escribo —el autor no suele importar mucho.

Pensarán que toca el momento de calcular sobre nuestro continente, pero no se me hizo justo. Mejor pensar en las personas que hablan español, que son quienes en realidad tendrían oportunidad de leerme —en mi imaginación me permito publicarme con una editorial muy grande—. Las estimaciones que encontré varían, y van de los 416 a los 457 millones de hispanohablantes, y el número sube si se toman en cuenta quienes tienen al español como idioma adicional, llegando más o menos a 528 millones. Me pareció bien dejarlo en 480, lo que da el interesante porcentaje de: 0.0000003125%. No sé, a mi la cifra resultante me gustó, visualmente, claro.

Quienes seguramente llegarán a saber de mis libros serán mis hijos y  por ahí algún sobrino quien, a pesar de las dificultades culturales que les rodean, pueda ser atraído por el maravilloso mundo de las letras. Ellos contarán a sus hijos de su abuelo el escritor —aunque si sigo vivo seguro que seré yo quien me regodearé en las historias de mis triunfos—. De mis nietos a sus hijos ya no espero mucho. Si todo va bien llegaré a dos generaciones más allá de la mía, lo cual, casi está de más decirlo, no trasciende mucho a la muerte.

Podría confiar en la historia, pero ésta suele ser traicionera y acomoda los hechos de formas que no necesariamente son ciertas. De cualquier modo no tendré forma de saber lo que fue de mis libros y de lo que se diga de mí, si llega a decirse. No estaré, así que no tiene mucho sentido afanarse por eso.

Tengo mi ahora y estoy claro que escribo porque me gusta, porque disfruto inventando historias y personajes. No diré mentiras, también lo hago porque me gusta que me lean, porque creo que tengo algo interesante, o al menos entretenido, que contar —sé que puedo estar engañado—. Y escribo porque me gusta ser escritor. Tan sencillo como eso.

Siete mil millones de habitantes —Calle 13 debería de cambiar la letra de su canción, aunque el dato le era favorable a mi porcentaje—. Lo que significa que un 0.00000002143% de habitantes del mundo llegarán a saber de mis letras. Podría decir que serán los escogidos entre millones, pero lo cierto es que ese número prácticamente no existe, prácticamente nadie conocerá mi trabajo.

¿Trascender? No, a mí me gusta vivir mi vida ahora.

Saludos

PS. Mientras tanto voy cantando:
“I’ll just keep playing back
These fragments of time
Everywhere I go
These moments will shine”

4 comentarios en “Trascender

  1. No ayudo en la trascendencia pues estoy viviendo en tu “ahora” pero igual me sumo al 0.00000002143% de los que llegamos a conocerte y aunque suene a huecada, te admiro y es un honor grande para mí el considerarte mi amigo (quería escribir el ser tu amigo jejeje pero eso no me corresponde a mi decirlo asi que allí lo dejo como lo escribí), el haber tenido alguna que otra charla con vos acompañado claro de una chela o cualquier otra bebida espirituosa, seguí escribiendo que sos pilas, vos dale! pilas pues!

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    1. Jajaja… vos y tu particular forma de referirte a las cosas. Buena onda por ser parte de ese porcentaje y tu concepto… Y me extraña, ¿a estas alturas no sabes que sos amigo de los que son en serio? ¡No seas pajero! (sin huecadas dijiste vos) jajaja.

      Y que vivan las chelas, las bebidas espirituosas y las filosofadas (pero que sea cierto porque hace rato que no hay nada)

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      1. Considero que al momento que terminas de escribir un libro y lo pones a la vista de las personas, éste está en el presente, pero de ahí en adelante trascenderá aunque sea entre familiares, amigos y quien sabe, entre muchas personas que desconocen al autor y poco a poco llegar a ser conocido.

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  2. Hola Tocayo, revisé tus notas y tus números, y ya que lo expresaste en % y con excel (que también ya trascendió su cachito) que solo mates es me lo expreso así, hay te va.
    0.001% 0.00001%
    0.00034091% 0.0000033780%
    0.00003125%   0.0000003125%
    0.0000021428571% 0.0000000214300%

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