Ciento cuarenta y cuatro mil días

BaktunLa portada de la revista Selecciones, en su versión electrónica, es algo que espero mes a mes por lo creativo de la animación que le suelen agregar. El mes pasado, por dar un ejemplo, el tema principal iba del Titanic y en la portada hay un barco que se balancea de un lado a otro y se ve salir humo del mismo. La de éste mes, como se anticipa en varias publicaciones, tiene que ver con el 13 Baktun, y en portada tiene un templo maya y un reloj en cuenta regresiva de lo que falta para que llegue el tan esperado 21 de diciembre.

Ha sido hilarante, por decirlo de alguna forma, ser testigo de lo que se ha generado alrededor de ésta fecha. Libros, conferencias, teorías, documentales y mucho más, que hablaban desde el fin del mundo, hasta que solo signifique un cambio de era.

Lo cierto es que para el 22 de diciembre las cosas no cambiarán un ápice. La sensación de inseguridad y los robos y asaltos, incluyendo el típico aumento de hechos de violencia por la época, continuarán, como lo harán las mentiras políticas, los arreglos cargados de corrupción, los favores perversos, la frustración de ver cómo se desaprovecha y maltrata un país con tanto potencial. Pero, favorablemente, también continuarán el trabajo y el esfuerzo de quienes procuran producir y crear; la gente emprendedora seguirá buscando y desarrollando proyectos; pese a tanto obstáculo seguirán existiendo los soñadores y, mejor aún, los que convierten en realidad los mismos.

Cuando hay algo que carece de explicación física o real, siempre aparecen personas que lo “llevan” a un ámbito “espiritual”, asegurando que no hay que entender con la razón. Entre lo que los mayas dejaron no existe ninguna referencia ni al final del mundo ni a un cambio de era. Lo explica una aplicación para iPad llamada “Baktun 13”, hecha por la UFM, en donde también se puede leer un poco sobre las falsas profecías que supuestamente se encontraron en los jeroglíficos y que tanto se popularizaron. Yo me quedo con un comentario que dice que lo único que pasará es que el conteo reiniciará como en un odómetro. Al final de cuentas a los seres humanos se nos da mucho el contar y agrupar, y además vale recordar que cada veinticuatro horas se cumplen 144,000 días a partir de una fecha.

Hablar de profecías del fin del mundo merece poco espacio, basta con hacer una búsqueda rápida en Google para ver la cantidad de veces que personas han intentado predecir el mismo, el fiasco del resultado y los intereses ocultos detrás de aquella desinformación.

Al final de la aplicación “Baktun 13” se puede leer un mensaje que invita a dejar atrás la fantasía creada al rededor del tema, asegurando que no es más que una oportunidad para reflexionar sobre la propia vida, para trazar un plan de acción que permita alcanzar los objetivos y para vivir plenamente cada instante. No podría estar más en desacuerdo. No se necesitan fechas especiales ni eventos “importantes”. Todos los días se pueden hacer planes, todos los días se puede y se debería de estar consciente de lo maravilloso que es estar vivo y de la cantidad de variantes que, para beneplácito de la existencia, el mundo ofrece. Todos los días se puede estar consciente que no son los cambios de eras sino los cambios en cada uno, de forma individual, lo que es un evento trascendente.

La vida en éste planeta no será para siempre. Llegará el momento en que la raza humana desparezca, pero no será éste fin de semana, falta mucho para que esto llegue a su fin. No obstante siempre es mejor “profetizar” sobre seguro: si estoy equivocado no estaremos acá para que me echen en cara mi error. «Dicho con sarcasmo».

Saludos

2 comentarios en “Ciento cuarenta y cuatro mil días

  1. bueno el articulo y totalmente de acuerdo con esto: No se necesitan fechas especiales ni eventos “importantes”. Todos los días se pueden hacer planes, todos los días se puede y se debería de estar consciente de lo maravilloso que es estar vivo y de la cantidad de variantes que, para beneplácito de la existencia, el mundo ofrece. Todos los días se puede estar consciente que no son los cambios de eras sino los cambios en cada uno, de forma individual, lo que es un evento trascendente.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s