A tan solo un mes de las elecciones

Desperté temprano, porque tenía que hacerlo, y por alguna razón estaba muy consciente de la fecha. Once de agosto, un mes justo antes del evento éste al que llaman “fiesta cívica” o “fiesta nacional”, nombres que no sé de dónde sacaron y que me parecen tan fuera de lugar, porque más bien es el día en donde algunos van a emitir un voto con la intención de ganar un favor personal, muchos van porque hay que ir y otros vamos con cierta frustración de pensar que nuestro voto sólo suma uno, igual que el del maleante, el corrupto, el ladrón y el ignorante (que nadie se ofenda, la ignorancia existe y nos hace mucho daño).

Pensé que encontraría, en los sitios habituales que visito para leer, alusiones a la fecha. Encontré poco, no obstante, uno bueno. Iveen (@iveen_) en su blog está haciendo un análisis de las distintas organizaciones políticas que se presentan a la contienda electoral. Para ésta hora, las 23:22, ha escrito sobre el Partido Patriota y sobre la alianza UNE-GANA. Fui uno de los invitados, a través de un mention a opinar en su blog, pero me estoy conteniendo hasta poder leer lo que nos cuenta del resto de partidos, a ver cuánto aguanto.

En el sitio de Jorge Jacobs me topé con un artículo en donde, comentando que también lo bueno debe ser destacado, habla de lo bien que actuaron los magistrados de la Corte de Constitucionalidad. Inicia con la frase: “Si exigimos que hagan bien su trabajo, es también correcto reconocerles cuando lo hacen.” No puedo estar de acuerdo con él, lo mínimo que se espera de una persona es que si tiene un trabajo lo haga bien. Felicitar porque alguien hace lo que se espera que haga es mimar demasiado. No obstante tengo que aceptar que antes del fallo final yo tenía preparadas un par de frases para criticar a los que hasta entonces calificaba como: “vende patrias”. Me alegró en sobremanera que no sintiera la necesidad de usarlas y sí, lo celebré, quizá sin el grito, pero con mucha más alegría que la que sentí cuando el árbitro pito el final del partido y la Sub-20 de Guatemala pasaba la primera ronda del mundial en Colombia (del fútbol y las pasiones que despierta a quienes nos gusta y a quienes no, podré hablar en otro post).

Que en Tecún Umán prohibieron la propaganda política porque daña el ornato dicen en siglo XXI y hasta ahora no imagino unas elecciones sin las falsas sonrisas de los candidatos, los postes tapizados de colores básicos y los absurdos pintados que realizan en cuanto objeto se encuentren por la calle incluyendo paredes y piedras.

Que Taracena criticó el sobregiro de un millón de quetzales de la cuenta de Perez Molina, que se suma a la noticia de Baldetti que se hace de una casa de 4.5 millones… y no, no veo que ese par de noticias cambien en algo la intención de voto del guatemalteco.

Así las cosas a un mes de un evento crucial para el destino del país, porque si bien es cierto aun no tuvimos un gobierno digno de recordar y anhelar, Guatemala se la juega con nuevos dirigentes que daño le harán, pero quién menos o de forma menos destructiva es la apuesta.

Más preocupados por quién dirigirá el Ejecutivo, nos acordamos poco del Legislativo y las personas que pondremos en tan importante función. Me aterra ver los nombres en algunos listados que he podido observar y no reconocer a nadie, no saber nada de ellos, ni de sus hojas de vida y en cambio reconocer algunos que son los mismos que hasta ahora no hicieron nada bueno, pero que, como cada cuatro años, vienen con la cancioncita de que propondrán cambios y harán reformas en el nuevo período. O no es absurdo escuchar al FRG con su propuesta “novedosa” de controlar los intereses de las tarjetas de crédito.

Pensar que vamos a votar por el color o el símbolo (que cada vez tienen menos chiste) como tirando una moneda al aíre esperando que gane la opción menos dañina y que no vengan con sus “buenas intenciones” a “pasearse” en el país.

A solo un mes y lo que experimento es incertidumbre, no quisiera cuatro años más de una Guatemala que se siga hundiendo.

Luego de todo leí un artículo que habla de cuántas lenguas hay en el mundo. Menciona un aproximado de 6,800 y explica que unas van muriendo y otras nacen. Me agradó porque siempre he pensado que gastamos energía en mantener vivas artificialmente cosas que ya no son de utilidad para nosotros. Que una lengua muera no es pérdida de cultura es evolución.

Lo comento porque es agradable que existan otras cosas en las que puede divagar la mente y descansar del atosigamiento de los “salvadores de la patria” que quieren un hueso de cuatro años.

Saludos

2 comentarios en “A tan solo un mes de las elecciones

  1. Totalmente cierto, estas elecciones han estado marcadas por una fuerte incertidumbre, la mayoría no sabe por quien votar, y antes cuando todavía se veía en la contienda a Sandra Torres, era muy claro por quien no votar; ahora eso cambió, como debía de ser, pero deja un panorama complicado.

    Escoger entre el cáncer en el hígado o el cáncer en el cerebro, no es una agradable disyuntiva, pero que puede presentarse si los naranjas y los “líderes”, perdón, el Líder, ya que ese partido tiene una sola cara un solo protagonista, llegan a segunda vuelta.

    El legislativo es clave, allí es donde se maneja el poder real, el Presidente es solo una figura, que al final se pliega a los caprichos del Congreso.

    Gracias por tu mención, y continuaré la serie hoy.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s