De Cabral y nuestra reacción

Creo en el capitalismo, mi tendencia es de derecha y le voy a los “rojos”. Quien lea lo anterior fácilmente concluirá que pienso mal del comunismo, que mi tendencia no es de izquierda y que no apoyo a los “cremas”.

Me gusta el color azul, disfruto la música en inglés y me agradan las comedias. De lo anterior nadie podría concluir que no me gusta el verde, que odio la música en español y que no disfruto de una buena historia de suspenso.

Cuando la leí, el sábado muy temprano, me sentí afectado por la noticia del asesinato de Facundo Cabral.

Comparto que los artistas no son personas cuyas vidas tengan más valor que las de otros, aunque sí considero que hay vidas más valiosas en función de lo que aportan al mundo, pero ese es otro tema. Los artistas o personas famosas nos resultan siendo importantes porque con el producto que brindan o lo que vemos de ellos se resulta creando una sensación de cercanía.

No estoy de acuerdo con todo lo que Cabral decía, pero creo que su intención era buena y muchos de sus mensajes, valiosos. Por lejano que sea, porque nunca le conocí, sabía algo de él y vi como mucha gente se identificaba con su trabajo.

Me sentí indignado y decidí expresarlo en distintas redes sociales. Quizá muchos opinen que eso no sirve de nada, yo por lo menos sentí que descargaba ahí mi coraje. No obstante, si algo llamó mi atención, fue ver cómo los usuarios, de Twitter principalmente, se dividían en opiniones. Unos criticaban que algunos no le dieran la importancia suficiente a la muerte de Cabral y otros criticaban que se le diera más importancia a ésta que a la de cualquier ciudadano que ha sido asesinado en los últimos años en Guatemala.

Una cosa no excluye a la otra. Que me indigne la muerte de una persona cuyo mensaje procuraba pregonar el amor y la paz, no significa que no me duela Guatemala y la situación en que está. Estoy seguro que muchos sintieron la pérdida como algo más cercano, más personal, de ahí la indignación.

Aun no se saben los motivos concretamente, pero en su momento pensé: si eso le pasa a alguien que no vive en éste país, que solo está acá algunos días, que su trabajo es entretener, divertir y pregonar mensajes de paz y de buena convivencia… ¿qué queda para el resto de nosotros?

Libertad de sentir, libertad de expresar, libertad de compartir.

Mucha o poca indignación en poco cambia las cosas, pero sentir lo que se siente es difícil de evitarse.

Saludos

Un comentario en “De Cabral y nuestra reacción

  1. Muy cierto lo que decis, que triste que estamos empeorando y no tenemos tranquilidad, antes corrias mas peligro si andabas involucrado con gente mala o te resistias en un asalto, ahora de la nada te puede caer la chibolita injustificadamente y lo peor que nunca se soluciona nada, no supe yo nada de Facundo Cabral hasta ahora que lo mataron, pero en algunos reportajes que vi, si me gustaron mucho sus palabras y sus canciones, es una pena esta situación, espero poder algun dia tener la tranquilidd de que mi famiia o yo estemos en una Guatemala sana!.

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