Extrañezas en el Idioma Castellano

Hoy escuchaba el capito 16 del podcast de Polo Polo donde por lo regular se imagededica a saludar gente y leer, a su estilo, chistes que le manda la gente, cuando de  repente se soltó un “poema” de las “contradicciones” del castellano que mas que chiste, me pareció algo interesante.   De lo que alcance a leer en internet, parece que tiene ya sus buenos años y muchos como yo, no saben quien es el autor (si alguien sabe se agradece el dato) así es que acá se los dejo, me parece que vale la pena.

Señores: Un servidor,
Pedro Pérez Paticola,
cual la Academia Española
“Limpia, Fija y da Esplendor”.

Pero yo lo hago mejor
y no por ganas de hablar,
pues les voy a demostrar
que es preciso meter mano
al Idioma castellano,
donde hay mucho que arreglar.

¿Me quieren decir por qué,
en tamaño y en esencia,
hay esa gran diferencia
entre un buque y un buqué?

¿Por el acento? Pues yo,
por esa insignificancia,
no concibo la distancia
de presidio a presidió
ni de tomas a Tomás,
ni de topo al que topó,
de un paleto a un paletó,
ni de colas a Colás.

Mas dejemos el acento,
que convierte, como ves,
las ingles en un inglés,
y pasemos a otro cuento.

¿A ustedes no les asombra
que diciendo rico y rica,
majo y maja, chico y chica,
no digamos hombre y hombra?

Y la frase tan oída
del marido y la mujer,
¿por qué no tiene que ser
el marido y la marida?

Por eso, no encuentro mal
si alguno me dice cuala,
como decimos Pascuala,
femenino de Pascual.

El sexo a hablar nos obliga
a cada cual como digo:
si es hombre, me voy contigo;
si es mujer, me voy contiga.

¿Puede darse, en general,
al pasar del masculino
a su nombre femenino
nada más irracional?

La hembra del cazo es caza,
la del velo es una vela,
la del suelo es una suela
y la del plazo, una plaza;
la del correo, correa;
del mus, musa; del can, cana;
del mes, mesa; del pan, pana
y del jaleo, jalea.

¿Por qué llamamos tortero
al que elabora una torta
y al sastre, que ternos corta,
no le llamamos ternero?

¿Por qué las Josefas son
por Pepitas conocidas,
como si fuesen salidas
de las tripas de un melón?

¿Por qué el de Cuenca no es cuenco,
bodoque el que va de boda,
y a los que árboles podan
no se les llama podencos?

¡Y no habrá quien no conciba
que llamarle firmamento
al cielo, es un esperpento!
¿Quién va a firmar allá arriba?

¿Es posible que persona
alguna acepte el criterio
de llamarle Monasterio
donde no hay ninguna mona?

¿Y no es tremenda gansada
en los teatros, que sea
denominada “platea”
donde no platea nada?

Si el que bebe es bebedor
y el sitio es el bebedero,
a lo que hoy es comedor
hay que llamar comedero.

Comedor será quien coma,
como bebedor quien bebe;
de esta manera se debe
modificar el idioma.

¿A vuestro oído no admira,
lo mismo que yo lo admiro,
que quien descerraja un tiro,
dispara, pero no tira?

Este verbo y otros mil
en nuestro idioma son barro;
tira, el que tira de un carro,
no el que dispara un fusil.

De largo sacan largueza
en lugar de larguedad,
y de corto, cortedad
en vez de sacar corteza.

De igual manera me aquejo
de ver que un libro es un tomo;
será tomo, si lo tomo,
y si no lo tomo, un dejo.

Si se le llama mirón
al que está mirando mucho,
cuando mucho ladre un chucho
se le llamará ladrón.

Porque la sílaba “on”
indica aumento, y extraño
que a un ramo de gran tamaño
no se le llame Ramón.

Y, por la misma razón,
si los que estáis escuchando
un gran rato estáis pasando,
estáis pasando un ratón.

Y sobra para quedar
convencido el más profano,
que el idioma castellano
tiene mucho que arreglar.

Con que basta ya de historias
y, si al terminar me dais
dos palmadas, no temáis
porque os llame palmatorias

Saludos

3 comentarios en “Extrañezas en el Idioma Castellano

  1. Me gusto mucho, sobre todo porque cuando se empieza a medio comprender el idioma cuando se esta chiquito hay varios conflictos de palabras que con el tiempo se aceptan y no se piensa porque es que así usamos ciertas palabras. Saludos!!

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  2. Muy bueno. Me preocupo por hablar bien y escribir de igual manera. No se diga más, y que la gente hable como quiera (me salió en verso).
    Creo que debemos respetar el lenguaje, y utilizarlo de la manera más idónea. Para eso, el castellano tiene muchísimos vocablos. Los tiempos pasan y cambian las cosas, algunas palabras se pierden, otras se reactivan. Nada mejor que hablar y escribir bien. La biblia dice “Al principio fue el verbo…” Ahí les dejo eso.
    Saludos

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  3. Su autor es Pablo Parellada (1855-1944) y aparece en su obra “Entremeses, sainetes y teatralerías”, de 1921. En la era de Internet estas búsquedas dan respuesta en segundos. Cierto que en algunos lugares aparece como anónimo, pero en otros figura correctamente atribuída la autoría. Sólo hay que mirar un poco. Los derechos de autor de Parellada continúan vigentes, pero aún en el caso de que no lo estuviesen, citar al autor de una obra que difundimos públicamente es un mínimo de reconocimiento, objetividad y respeto que dignifican un blog, una página o una publicación.
    Muchas gracias por la subsanación de ese error.
    Le ofrezco la siguiente información, disponible en la red:
    http://www.cervantesvirtual.com/portal/parodia/autor_parellada.shtml
    http://www.enciclopedia-aragonesa.com/voz.asp?voz_id=20478

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